17 abril, 2020

Nou Barris. El Doctor Pi i Molist y "El Manicomio" (II).


Dr. Emili Pi i Molist (1824 – 1892)

El Sr, Emili Pi i Molist fue un hombre singular. 
Médico especializado en psiquiatría; escritor y hombre culto; polifacético y políglota. Podríamos decir que fue un hombre del Renacimiento pero ya en el siglo XIX.

Tuvo dos grandes obsesiones:
  • En el campo de la psiquiatría llevó a cabo el gran proyecto de su vida que no era otro que dignificar la vida de los enfermos mentales. Buscar recursos para aliviar los trastornos mentales y mejorar la calidad de vida de esos enfermos tan peculiares.
  • Como escritor y ávido lector se convirtió en un auténtico Cervantista enamorado de la obra de Miguel de Cervantes.
 El Quijote, como a a tantos otros, le fascinó y llegó a escribir un ensayo literario muy notable en el que relacionó la locura del Quijote con los trastornos denominados "monomanías" . Este ensayo , al parecer, recibió numerosos elogios de la comunidad médica de entonces así como de ciertos círculos literarios (literatura científica le llamaban algunos).
Viejo Hospital de Santa Creu en Barcelona: 9 opiniones y 16 fotosParece ser que nuestro personaje estudió medicina en la Facultat de Medicina de la Universitat Literària de Barcelona licenciándose en 1848. La antigua Facultad estaba situada en el Real Colegio de Cirugía, en el carrer del Carme,  junto al Hospital de la Santa Creu i Sant Pau.


Al parecer lo de su Cervantismo descarnado no fue una cosa extravagante en la época en la que le tocó vivir. A finales del siglo XIX existió toda una corriente cervantista entre literatos catalanes y hombres de la cultura catalana en la que el Doctor Pi i Molist tuvo sus momentos de gloria sin duda.

 Pi i Molist enseguida llamó la atención por sus ideas innovadoras en psiquiatría. Ganó el premio de la Sociedad Económica de Amigos del País por su ensayo : “El modo más asequible de erigir un asilo, hospital o casa de locos para uno u otro sexo, fuera de las murallas de la ciudad”.
Pi i Molist era consciente que las instalaciones y los métodos utilizados en esa época en las Unidades de Psiquiatría del Hospital de la Santa Creu eran totalmente inadecuados. 
Pensemos que en esos años las instalaciones eran insuficientes e insalubres y ante los casos de pacientes más agresivos o peligrosos era níbormal utilizar castigos físicos y camisas de fuerza de inmovilización  así como tratamientos de electrochoque entre otras sutilezas terapéuticas.
Poco a poco fue cobrando fuerza su idea de buscar unas instalaciones mucho mayores, más higiénicas y más espaciosas para poder llevar a cabo su proyecto de "manicomio o institución mental". Los enfermos mentales  podían y debían disfrutar de unas condiciones de vida y terapéuticas más dignas.

Recién licenciado comenzó a trabajar en la sección anexa de "personas perturbadas" del Hospital de la Santa Creu pero pronto se dió cuenta que su funcionamiento era altamente deficiente por decirlo de una forma generosa. Cómo sería de "desastroso" que l'Ajuntament de Barcelona , tras una inspección sanitaria, propuso que el joven Doctor Pi i Molist emprendiera una serie de viajes al extranjero - de junio a septiembre de 1854 -  para poder visitar los manicomios más vanguardistas de Europa y así poder modernizar los centros psiquiátricos catalanes.
A su regreso escribió una Memoria : "Descripción de diversos manicomios de Francia, Alemania, Inglaterra, Bélgica e Italia" que nos puede hacer una idea de su condición políglota y su afán de aprender y aplicar los avances médicos de otros países en su Barcelona natal.

A finales de los 50 hizo un nuevo viaje al extranjero y en 1860, por fin, dió a conocer su auténtica obra maestra: El Proyecto médico razonado para la construcción del nuevo manicomio del Hospital de Santa Cruz de Barcelona.
Sin embargo, ya sabemos aquello de que "las cosas de Palacio van despacio" y acometer una obra de esa envergadura implicaba encontrar unos terrenos apropiados para ello, financiación, personal adecuado y un largo etcétera de trámites burocráticos que, lógicamente, se hicieron esperar. Pi i Molist debía tener 35 o 36 años cuando presentó su Proyecto y al ver las enormes dificultades para ponerlo en práctica no pudo esperar y comenzó a aplicar sus conocimientos en las viejas y caducas instalaciones del Hospital de la Santa Cruz de la calle del Carme. Instaló baños, enfermerías y talleres ocupacionales para mejorar la calidad de vida de esos enfermos.
Mientras eso ocurría su proyecto iba cobrando forma...
Barcelona había derribado las murallas que la encorsetaban  provocando su hacinamiento y una notoria insalubridad . L'Eixample comenzaba a ser una realidad y la ciudad se ensanchaba por el llano, pero no era lugar para instalar un nuevo manicomio!! Se debía buscar un lugar bien apartado de la Ciudad, en sus arrabales o periferia....Y ese lugar ideal apareció en el vecino Municipio de Sant Andreu del Palomar que era, por esos años, una Villa independiente de Barcelona (sería independiente hasta 1897).
Existía un vasto territorio rural que quedaba entre los núcleos de Sant Andreu del Palomar y Horta. Ese territorio estaba mayoritariamente deshabitado, con masías dispersas - Can Carreras; Ca N'Ensenya; Can Guineueta- , viñedos, huertas y otros campos de labranza....Arroyos y riachuelos que bajaban de la vecina Sierra de Collserola  y como en el caso del Torrent de Piquer o el torrent de la Font de Canyelles desaguaban en la Riera de Sant Andreu. 
Un paisaje agrario y rural con algarrobos, olivos y viñas.... Eran los campos de las afueras de Sant Andreu del Palomar.
Ese vasto territorio se correspondía con lo que hoy en día conocemos como el Districte de Nou Barris, en el noroeste de Barcelona. Ese fue el lugar escogido para construir el "Nuevo Manicomio".

Existían dos caminos importantes  por aquel entonces:
  • El  "Antiguo Camino de Sant Andreu del Palomar a Horta" que reseguía la Riera de Sant Andreu desde el pueblo de Sant Andreu y entraba en lo que ahora conocemos como Can Dragó; atravesaba l’actual  Avinguda de Rio de Janeiro y  seguía por la actual calle de Piferrer para llegar finalmente hasta l’antiga Església de Santa Eulàlia. 

Por encima de ese camino  se había inaugurado  el Cementiri de Sant Andreu  (1839) precisamente para alejarlo - por razones de higiene - del núcleo de Sant Andreu . Tenía lógica situar los cementerios en los arrabales o afueras alejados de los núcleos de la población y de las zonas más habitadas. 

  • El "Antiguo Camino de Santa Eulalia" - Santa Eulàlia de Vilapiscina - que comunicaba Sant Andreu con el primer núcleo urbanizado de esa zona que se formó en torno a la antigua Iglesia de Santa Eulalia, muy próximo a lo que más tarde sería la Plaza Virrey Amat. Este camino es el antecesor de lo que acabaría siendo el Paseo de Fabra i Puig!















En 1862 se inaugurará una línea de ferrocarril - línea del Norte - que transitará por lo que más tarde será la Avenida Meridiana y que será la primera barrera física real entre el núcleo original de Sant Andreu del Palomar y el Barrio de Porta que se creará en torno a Can Porta, el antiguo camino de Horta, la Iglesia de Santa Eulalia y el Cementerio .





Esta línea férrea traerá el inicio de la industrialización de una zona hasta entonces exclusivamente rural. Por logística se establecerá aquí - a finales del Siglo XIX - una fábrica de vagones de locomotoras de vapor y de infraestructuras ferroviarias : Tallers del Nord – 1880 – 1964.  


Esta importante infraestructura atraerá a muchos trabajadores  y hará que comiencen a haber pequeños talleres y pequeñas industrias en los alrededores. Se irá ocupando el espacio que ahora se encuentra en el sur del barrio de Porta, la zona de Can Dragó.





Se había encontrado por fin una ubicación ideal. Un gran espacio rural en el que se adquirió terrenos de cultivo de las masías de Can Carreras y Ca N'Ensenya.
Una de las ideas pioneras de Pi i Molist es que los enfermos - que vivirían como internos en el manicomio - debían tener ocupaciones que les hicieran sentirse útiles y activos a lo largo de toda su vida. Los talleres ocupaciones (de pintura, música, trabajos artesanales, etc..) y las faenas agrícolas en los huertos formaban parte de la terapia de esas personas!!  El trabajo, las aficiones e inquietudes culturales, la música, la lectura o los paseos al aire libre diarios (patios y claustros diseñados a tal efecto) formaban parte del ideario del Dr. Emili Pi i Molist.
El Nuevo Manicomio  se construiría entre 1885 y 1915 y ocuparía un recinto de más de 50 ha!! en Sant Andreu del Palomar, casi a las faldas de Collserola!! Fue inaugurado formalmente en 1889 cuando el Dr. Pi i Molist tenía ya 65 años de edad.



El Dr. Pi i Molist no sólo fue el promotor e ideario del manicomio sino que fue también uno de sus más importantes mecenas. Parece ser que  tanto él como su esposa aportaron - de forma anónima - una importante suma de dinero para poder hacer realidad la adquisición de la finca donde se construyó el manicomio. Tuvo el honor de dirigir los 3 primeros años esta Institución que era gestionada - en el día a día - por el  Patronat de la Pau  integrado por una orden de religiosas.

A su muerte, su viuda Antonia Bacigalupi se convirtió en la principal benefactora del Institut Mental de la Santa Creu (1895).


Se habilitó un camino que llevaba desde el antiguo núcleo de Santa Eulàlia de Vilapiscina, junto a la Plaza Virrey Amat, hasta el manicomio. Ese vial fue conocido como "la carretera del manicomio " hasta el 19 de junio de 1914 , fecha en la que se urbanizó  y se le puso el nombre de calle del Doctor Pi i MOLIST... Todos los que nos hemos criado en Nou Barris sabemos que la calle que nace en la PLaça Virrei Amat y se dirige hasta la entrada del antiguo manicomio, ahora flamante Sede del Distrito de Nou Barris, se llama así en honor al hombre que diseñó, proyectó, financió y consagró su vida al Manicomio !! 

El mismo Manicomio que veía con apenas 5 años desde el balcón de mi casa; el mismo lugar que bordeaba en los años 70 para ir al Colegio y que tanto me inquietaba.....
La lúgubre Iglesia de San Rafael - tapiada y decrépita desde hace muchos años - sigue en pie testigo de un pasado que se remonta a finales del siglo XIX pero cuyas campanas oía tañir en mi  infancia en la Guineueta.
Ahora ya sabéis que mi Barrio y, de hecho, todo "Nou Barris" en realidad se ubicaron en un territorio que no pertenecía históricamente a Barcelona. Sabéis que toda aquella zona siempre perteneció a Sant Andreu del Palomar. Que incluso cuando aquellos parajes empezaron a formar parte de Barcelona siguieron siendo mucho tiempo los arrabales y nuevas barriadas de Sant Andreu.
Por eso se decidió construir allí el Nuevo Manicomio - alejado de la ciudad de Barcelona - y antes incluso el Cementerio de Sant Andreu.  
Y es que nadie quiere tener a sus muertos cerca de casa y tampoco le entusiasma tener un ejército de personas con trastornos psiquiátricos demasiado cerca....
Yo crecí viendo de reojo a "los locos" en sus paseos repetidos por los patios y claustros del manicomio y también crecí viendo la tapia del Cementerio que escondía los nichos de los muertos de Sant Andreu. Cuando se moría alguien en Sant Andreu del Palomar  y decía aquella frase socorrida de "Fulanito se ha ido al otro Barrio" tenía razón!! Se iban a morir desde Sant Andreu a Porta de Nou Barris!!
Vaya tela!! Los enterraban a todos en mi barrio!! 










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