
Allí estaba "el patriarca" de la familia escuchando impertubable la dura perorata de su hija Rosa..... La situación era tensa, pocas veces he visto a Rosa tan concentrada en las palabras que decía, tan consciente del momento solemne y delicado que allí se estaba viviendo... Tragaba saliva y parecía querer encontrar en cada palabra, cada frase, la forma más entendedora y suave de decir lo que había venido a decir.... El resto de interlocutores estábamos conteniendo la respiración , conscientes también del duro trago por el que estaba pasando Rosie.



